Es mi deseo que te encuentres bien con tu familia, y gozando de bienestar.
Este año que está por terminar ha sido un año muy difícil y creo que hemos sido conscientes como nunca antes de que no somos dueños de nuestro destino. También de nuestra vulnerabilidad y fragilidad.
Tristemente hemos visto pasar a la eternidad a seres queridos y personas conocidas.
Por otro lado, en estos días estamos celebrando que Dios se hizo humano en Jesucristo y el hecho de que tomase nuestra naturaleza indica que Él quiere escribir nuestra historia y nuestro destino.
Nos quiere dar la oportunidad de una nueva vida por medio de Él, dándonos la oportunidad de que pongamos nuestra vida en su manos.
Jesús dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” [San Juan 14:6]
Y así, desde mi más alta consideración y respeto hacia ti, permíteme invitarte a reflexionar desde esta perspectiva, y que ahí mismo en tu hogar invites a Jesús a que sea el Señor de tu vida, abrazando su camino, su verdad y su vida, y que Él escriba tu historia y determine tu destino.
Como servidor del evangelio de Jesucristo he sentido mi responsabilidad delante de Dios de dirigirme a ti en estos términos.
Sólo me queda desearte parabienes a ti y a tu familia; que estos días de Navidad y Año Nuevo sean de regocijo con tus seres queridos.
Añado que mi esposa y un servidor te tenemos presente en nuestras oraciones cada día.
Afectuosamente, te deseo una muy Feliz Navidad 2020,
Armando Forero
